En "Mejor con Gaby Vargas", tocaremos temas como:
Recuerda que,
"No importa cómo estemos, siempre podemos estar, mejor"
¡Te espero!
Los conocemos, ¿no?… Son esos hombres y mujeres que poseen un sentido natural de la oportunidad, que tienen la destreza necesaria para distinguir cómo, cuándo y por qué debe actuarse de tal o cual forma. En inglés hay una palabra muy útil, que incluso se ha filtrado en nuestro lenguaje, para describir esta cualidad para el manejo del tiempo, es el conocido "timing".
El tiempo es un asunto de percepción. Observa cómo para un niño, el tiempo corre muy lento. En cambio, para un adulto ese mismo lapso, pasa como silbido. Lo que en principio podría considerarse una paradoja, puede transformarse en un aliado si para ello aprendemos a tomarlo con sabiduría y paciencia. ¿Has notado que, cuando sentimos un remolino de emociones, parece que el tiempo pasa más rápido? Si sabemos cómo controlarnos, nuestra mente se despeja y esto permite que el tiempo transcurra a una velocidad natural. Esta forma de enfrentar las situaciones, tiende a alargar nuestra percepción del tiempo y nos abre oportunidades que el miedo o enojo habían cerrado; por si fuera poco, esta actitud ayuda a fortalecer la paciencia.
Entre magos, cómicos y escapistas siempre se ha usado el tiempo como un aliado. Si se crea suspenso, puede conseguirse una pausa dramática: entre más lento mueva sus manos el mago más fácil podrá crear la ilusión. Decía Robert Houdini, el mago del Siglo 19: "entre más despacio cuentas una historia, más corta aparenta ser".
Qué sabio sería escuchar a la gente mayor cuando, al ver que nos queremos comer el mundo de un bocado, nos dicen: "hay tiempo para todo, ten paciencia". Si aumentamos la velocidad, actuamos en forma desordenada. Cuando forzamos el paso por temor, coraje o impaciencia, creamos una serie de problemas que tenemos que remediar y eso provoca que usemos más tiempo del que pensábamos invertir para realizar algo. A veces es más sabio, dejar que las cosas ocurran o esperar con paciencia. El tiempo pasa y nos ofrece oportunidades que no imaginamos. Esto nos da la ventaja de ver en perspectiva y sin pasiones, lo que se traduce en una mejor apreciación de las cosas. Cuando llevamos prisa, con frecuencia nos equivocamos y dejamos de ver. No cabe duda que el éxito que perdura es aquel que se construye poco a poco. Así que tratemos de incorporar el arte del timing y la paciencia en nuestras vidas. Quienes han hecho de este sentido nato una herramienta, nos dan algunos consejos que te comparto: 1)Nunca te veas de prisa, la prisa delata falta de control en nosotros mismos y sobre el tiempo. 2)Conserva la paciencia, como si supieras que las cosas vendrán a ti de una u otra manera. 3)Conviértete en un detective del momento preciso; olfatea el espíritu de los tiempos y de las tendencias que serán importantes. 4)Aprende a detenerte cuando todavía no sea el momento adecuado y no dudes en actuar cuando éste se presente.
William Shakespeare escribió: "en los asuntos del hombre hay una marea: si seguimos su corriente, nos llevará a la fortuna; si lo ignoramos, a lo largo de nuestra vida, nos llevará a las profundidades y a la miseria".