Gaby Vargas Regístrate en Gaby Vargas

Buscar en Gaby Vargas

Estas en: Principal > Artículos > Espiritu > Te veo: la verdadera intimidad

espíritu

Temas

artículos

Ver articulos
siguientes

Listas

1 Salud

Te veo: la verdadera intimidad

Por: Gaby Vargas, el 14-Feb a las 10:00:00

Nunca había practicado aquello ni con mi esposo, la persona más íntima en mi vida. Te veo: la verdadera intimidad

Nunca había practicado aquello ni con mi esposo, la persona más íntima en mi vida.

¡Qué ociosidad! Todo ese tipo de dinámicas siempre me ha incomodado: "Busquen a una persona extraña y colóquense frente a ella", fue la orden del ponente en el Congreso Internacional de Eneagrama, en Las Vegas, Nevada. "¡Qué fastidio! Mejor que continúe con su exposición", pensé. Como no me quedó otra alternativa que hacer lo que todo el grupo hacía, con reticencia busqué a mi alrededor. Crucé miradas con una joven americana mucho más dispuesta que yo y que me invitó a sentarnos en la alfombra a horcadillas una frente a otra. Enseguida vino la orden temida…

"Quédense viendo una a la otra, pero no de manera superficial, sino tratando de encontrarse el alma, de ver más allá. Después de dos minutos, comenten sobre lo que cada una percibió", se escuchó decir al maestro por el micrófono. Renuente guardé mi soberbia, mis ganas de controlar la situación y ¡ay, qué incómodo ejercicio!, ponerme en contacto visual directo con una desconocida cuyas rodillas se encuentran a milímetros de las mías. Qué invasión de la intimidad y del espacio vital", pensé entre mí. "¡Estos gringos…! Ni modo, a cooperar."

Debo decir que conforme los minutos pasaron, bajé la guardia y silencié todos los reproches, poco a poco me conecté de una manera muy especial con mi compañera. Repetimos el ejercicio varias veces. En verdad era como asomarme a su alma, como si en ese breve lapso que parecía alargarse, conociera mejor a esa joven que a muchos de mis viejos amigos.

Qué poco espacio dedicamos para conocer mejor a las personas, pensé. Durante la retroalimentación, ambas descubrimos que de esta manera la comunicación es tan intensa que las palabras sobran. Lo que es la vida, terminamos íntimas amigas, pues las dos tocamos al ser interno de la otra, el que no tiene máscaras, el esencial. Ese es precisamente el I see you (te veo) al que refiere la pareja protagonista de la película Avatar, que tanto me gustó.

Me sorprendió ver que en el número "Mind" de la revista Scientific American de febrero de 2010, el doctor Robert Epstein de la Universidad de Harvard, sugiere algunos ejercicios muy parecidos y divertidos que elevan la intimidad en pareja. Aunque el temor al ridículo nos hace descartarlos de entrada, estoy convencida de que en verdad funcionan. Te invito a hacerlos. Además de que se divierten, las probabilidades de que el asunto termine en romance, son altas.

  • 1°. Dos en uno. Abrazados suavemente sientan la respiración de su pareja y traten de sincronizarla gradualmente. Después de unos minutos, notarán que se funden en uno, y–que les costará trabajo pasar al siguiente–.
  • 2°. Mirarse el alma. Este ejercicio es como el que te acabo de narrar. Hazlo y verás qué intenso es.
  • 3°. Amor de chango.Parados a o sentados muy cerca uno del otro, empiecen a mover manos y brazos, –de manera que imite con exactitud al otro. Esto, además de ser divertido, es un reto. Los dos sentirán que se mueven voluntariamente, pero sus acciones estarán conectadas a las del otro.
  • 4°. Leer la mente. Escribe algo que quieras decirle a tu pareja. Después, durante unos minutos y sin palabras, trata de transmitírselo conforme ella intenta adivinar qué es. Si no lo logra, revélalo. Después cambien de turno.
  • 5°. El aura del amor. Coloca las palmas de las manos lo más cerca posible de las palmas de tu pareja, sin tocarse. Háganlo por unos minutos, durante los cuales no sólo sentirán la energía y el calor, sino también una especie de chispas que emanan de ambos.

Conseguir sin palabras ese: te veo, es donde radica la verdadera intimidad.

Comentar
 

Comentarios