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Por: Gaby Vargas, el 28-Feb a las 11:00:00
Los seres humanos somos como los caballos: fuertes y delicados.
Los seres humanos somos como los caballos: fuertes y delicados. Todo –absolutamente todo– lo que hacemos o dejamos de hacer afecta para bien o para mal nuestro estado de salud. Cualquier cosa, por mínima que sea, saca de balance el sistema bioquímico y eléctrico del organismo.
Cuando nos sentimos bien, cuando nuestra temperatura, azúcar y hormonas están en equilibrio, se le llama "homeostasis"; pero basta alimentarnos mal, enfrentarnos a una agresión tan trivial como el ladrido de un perro o tener un pensamiento inquietante para que esa armonía se rompa.
Así que para que nuestro cuerpo funcione con la mayor eficiencia y salud posibles, es importante proporcionarle –en lo posible–cosas positivas en cuanto a alimentos, emociones, pensamientos y actividades.
Sólo que a nivel nutricional nuestro cuerpo no puede fabricar muchos de los químicos que necesita. Es por eso que además de comer en forma balanceada, hoy te comparto el secreto para darle al organismo los nutrientes necesarios, de una manera fácil y rica: con jugos frescos de frutas y verduras.
¿Por qué? Porque los jugos son fáciles de preparar, contienen un basto surtido de vitaminas, minerales, enzimas y varios co-factores que realzan y complementan a otros nutrientes importantes; se asimilan con poco esfuerzo del sistema digestivo y, además, son muy eficaces para los que buscamos alternativas para mantener o lograr mejor salud. Y los puedes hacer en casa en la licuadora o en un extractor. Ojo, es fundamental tomarlos cuando el estómago está vacío, o bien, media hora antes de las comidas, a media mañana o a media tarde.
Un creciente número de investigaciones revela que los jugos naturales, por su calidad nutricional, pueden prevenir, incluso curar una variedad de condiciones o enfermedades. Por ejemplo:
Hoy no podemos aspirar a tener una buena calidad de vida, o aún sobrevivir, a base de alimentos procesados y llenos de químicos, los cuales son muy malos para la salud. Para lograrlo, mejor, te invito a aceptar las riquezas que la naturaleza nos ofrece. ¡Y qué manera más fácil y rica que con jugos!
La próxima semana veremos los dos tipos de jugos que existen y las mejores recetas.
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